Accesibilidad para todos: la esencia de la web

Crédito de Foto: Thomas Hawk / Foter / CC BY-NC

"El poder de la Web está en su universalidad". Esta frase de Tim Bernes-Lee, uno de los padres de la Web y fundador del Consorcio de la World Wide Web (W3C), el organismo que supervisa y estandariza el desarrollo de las tecnologías que permiten el funcionamiento de internet, resume a la perfección lo que entendemos como la esencia de la web: un sistema de distribución de la información y de comunicación multidireccional al que todo el mundo debería poder acceder, con independencia de la tecnología que use y de los conocimientos o de la capacidad que tenga.  Accesibilidad para todos, sin exclusiones, como base de la igualdad de oportunidades en la sociedad del conocimiento.

El término accesibilidad web suele asociarse a la serie de pautas y consejos que las páginas web deben cumplir para que las personas con discapacidad puedan navegar por ella sin barreras, comprender los contenidos o interactuar aportando información, por ejemplo a través de un formulario de contacto o realizando un comentario en un foro.

Sin embargo, la accesibilidad web beneficia particularmente a otros colectivos, como las personas de edad avanzada, con dificultades visuales o auditivas debidas al envejecimiento, y en general a la sociedad en su conjunto, ya que el uso de los estándares y pautas de accesibilidad facilitan la usabilidad y estructuración de las webs, además de mejorar el posicionamiento a través de los buscadores, eso que se denomina SEO (Search Engine Optimization).

La iniciativa para la web accesible (WAI)  del W3C lleva años desarrollando un trabajo colaborativo para crear recomendaciones, guías y recursos que ayuden a poner en marcha y mantener webs accesibles. De forma muy resumida, las últimas pautas y consejos se organizan en torno a cuatro principios y son los siguientes:

Perceptibilidad:

  • Proporcionar alternativas textuales para todo el contenido que no sea textual, de forma que pueda se modificado para ajustarse a las necesidades de cada persona, como por ejemplo aumentando a un tamaño de letra mayor, usando sistemas de braille o de voz...
  • Proporcionar alternativas para contenidos multimedia
  • Crear contenidos que puedan ser presentados en distintas maneras, por ejemplo, a través de una composición más simple, sin perder la información o la estructura.
  • Hacer más fácil a los usuarios ver y oir el contenido, incluyendo la separación entre primer plano y fondo.

 

Operabilidad:

  • Hacer que todas las funcionalidades estén disponibles a través del teclado.
  • Proporcionar a los usuarios el tiempo suficiente para que puedan leer, ver y usar los contenidos.
  • No diseñar contenidos que puedan generar ataques.
  • Facilitar medios que ayuden a los usuarios a navegar, localizar contenido y determinar dónde se encuentran.

 

Comprensibilidad:

  • Hacer que el contenido textual sea legible y comprensible.
  • Crear páginas web cuya apariencia y operabilidad sean predecibles.
  • Ayudar a los usuarios a evitar y corregir errores.

 

Robustez:

  • Maximixar la compatibilidad con agentes de usuario actuales y futuros, incluyendo tecnologías asistivas.

 

Hay muchos documentos que repasan éstas y otras recomendaciones, cómo esta guía elaborada por la Generalitat de Catalunya, con un breve documento de preguntas frecuentes, el modelo de gestión de la accesibilidad web del País Vasco o éste manual  de la UNED sobre accesibilidad en documentos electrónicos, que ofrece consejos muy prácticos a la hora de generar contenidos para web, así como editar pdf, documentos Word o vídeos accesibles.

Teniendo en cuenta que las redes sociales suponen ya un importante volumen de tráfico y de conversaciones en la web también queríamos hacernos eco de un interesante informe del Observatorio de la Accesibilidad TIC de Discapnet, que analizó el grado de accesibilidad, tanto por criterio técnico, como por experiencia de usuario, en las siguientes redes sociales: Facebook, Twitter, Tuenti, Linkedin, Flickr, My Space y Windows Live Spaces.

Se evaluaron criterios como acceso multinavegador, navegación y orientación, formularios, imágenes, estructura, separación entre presentación y contenido, color, tablas de maquetación, tablas de datos, Script, contenido multimedia y documentos PDF. Igualmente se tuvo en cuenta la experiencia de usuario a la hora de darse de alta en el servicio, publicar y visualizar los contenidos, y agregar contactos.

ansik / Foter / CC BY-NC

Los resultados de este estudio, publicado en 2011, indican que  las redes sociales analizadas presentan un nivel de accesibilidad bajo. LinkedIn es la plataforma que reflejaba un nivel de accesibilidad técnica más alto, con tres estrellas (nivel de accesibilidad moderado), y dos más procedentes de la valoración de los usuarios. Le seguían Flickr y Xing, con dos estrellas del análisis técnico (accesibilidad deficiente) y tres y dos, respectivamente, de la experiencia de usuarios. En el resto de las plataformas analizadas se obtuvo una estrella o ninguna en el análisis técnico (accesibilidad muy deficiente o inaccesibilidad total), con resultados variados en cuanto a la valoración de los usuarios (entre ninguna y dos estrellas).

Llama la atención el hecho de que las puntuaciones obtenidas son ligeramente mayores en la experiencia de usuario frente al análisis técnico. Según se detalla en las conclusiones del informe “este es un resultado que se obtiene habitualmente, y se debe a que los usuarios están acostumbrados a tener que superar barreras para poder navegar adecuadamente, pero eso no quiere decir que no exista una barrera formal”.

El informe se realizó antes de la entrada en vigor de la Ley 26/2011, de 1 de agosto, de adaptación normativa a la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que obliga a partir del 1 de enero de 2013 que las redes sociales cumplan las mismas normas de accesibilidad que las páginas de internet públicas y las grandes empresas, si bien deja la puerta abierta a que, excepcionalmente, “esta obligación no sea aplicable cuando una funcionalidad o servicio no disponga de una solución tecnológica que permita su accesibilidad”
 
Como podéis comprobar, mucho camino aún por recorrer en pro de la igualdad de oportunidades, a pesar de los avances que se producen todos los días en el terreno del desarrollo tecnológico.

Para terminar, os enlazamos una serie de recursos útiles a la hora de estar al día en este tema y encontrar herramientas para desarrolladores, simuladores, aplicaciones móviles…

Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO)

Recursos para todos

Discapnet

Accesibilidad en la web

Usable y Accesible
 

Y por supuesto, el blog de la Dirección General de Personas con Discapacidad de la Consejería de Salud y Bienestar Social, que podéis encontrar en la siguiente dirección: www.discapacidadenandalucia.es.  ¿Conocéis algunos más que podamos ir incorporando a la lista de favoritos?