Etiquetas inteligentes para gestionar la información de forma eficiente

Cada día hay más sistemas para almacenar, recuperar datos y que conozcamos la identidad de un objeto, haciendo que la gestión de la información sea más eficiente y se pueda incorporar importantes mejoras en nuestras organizaciones.

Hoy os vamos hablar de la tecnología RFID, que son unos pequeños dispositivos, similares a una pegatina, que pueden ser adheridos  o incorporados a un producto, animal o a una persona.

RFID, siglas de Radio Frequency Identification – Identificación por radiofrecuencia -, contienen antenas que permiten recibir y responder a peticiones por radiofrecuencia desde un emisor – receptor RFID.

Hay de dos tipos:

-        Las etiquetas pasivas que no necesitan alimentación eléctrica interna

-        Las etiquetas activas que sí requieren de alimentación eléctrica, son más costosas y su uso está menos extendido.

Este tipo de etiquetas están cada día más presentes en nuestras vidas. Las conocemos porque son las que nos solemos encontrar en artículos de consumo, por ejemplo, en las prendas de ropa o en accesorios. De hecho, estos dispositivos de radiofrecuencia, podrían servir para que se conocieran los hábitos de consumo.

 

 

Pero más allá de los usos en industrias como la textil, ganadera, petrolera, trenes, construcción, etc.,  hay nuevas tendencias y entre ellas está el uso en el sistema socio – sanitario.

Esta tecnología ayuda a incrementar la eficacia. En concreto, esta tecnología está siendo aplicada en áreas como el rastreo de bienes, seguimiento de recién nacidos y pacientes, cuidado de pacientes en camas y en hacer más seguros los procedimientos.

En el caso de la localización de pacientes su utilidad está dirigida al seguimiento e identificación de  los pacientes con precisión, ya sea en el reparto de medicamentos o para identificar el paciente para procedimientos o para conocer de forma inmediata el historial de cada individuo. La tecnología RFID con el software adecuado es una manera de manejar la información de forma eficiente.

Una aplicación sería hacer que el paciente llevase un brazalete RFID que pueda ser leído a través de las sábanas, por lo que el paciente no tiene porque ser despertado. Otra, sería que, mediante el brazalete, los pacientes no accedan a determinados perímetros.

En julio de 2004, la FDA hizo pública su decisión de comenzar con un proceso de estudio que determinará si los hospitales pueden utilizar sistemas RFID para identificar pacientes o para permitir el acceso por parte del personal relevante del hospital a los expedientes médicos. Además, la FDA aprobó recientemente los primeros chips RFID de EEUU que se pueden implantar en seres humanos.

 

En Andalucía, la Unidad de Farmacia del Hospital Universitario Virgen de Valme ha incorporado un sistema de identificación por radiofrecuencia (RFID) en su consulta de patologías víricas, cuyas aportaciones son:

-        minimizar el riesgo de errores en la dispensación de medicamentos

-        optimizar en la gestión de inventario

Este sistema permite conocer qué pacientes recogen qué medicamentos suministrados, mediante qué lotes y con qué fecha de caducidad. Datos que son muy útiles para la gestión farmacéutica con la garantía de la confidencialidad.

Este nuevo sistema de dispensación está constituido por dos programas informáticos integrados en el sistema de prescripción electrónica del centro. Por un lado, uno de ellos permite la codificación del stock disponible. El proceso se lleva a cabo identificando cada medicamento con unas etiquetas (tags) que almacenan la información correspondiente al código adicional del medicamento y la dosis incluida en el envase.

En el segundo programa informático, integrado en el programa de prescripción electrónica utilizado en consultas externas de Enfermedades Infecciosas y Digestivo, permite la correcta dispensación desde farmacia.

Está claro que, aunque aún hay que seguir estudiando los usos, riesgos y beneficios de la tecnología RFID, ésta se está implantando rápidamente y parece que va a suponer un importante avance en la gestión de la información en el ámbito sanitario.