La presencia de las instituciones públicas en el entorno digital y medios sociales

En Red Salud Andalucía nos gusta recibir a invitados/as que nos cuenten sus experiencias en los medios sociales y que nos den la oportunidad de conocer como ponen en marcha y desarrollan un proyecto en redes sociales.

Hoy, en esta casa virtual, recibimos a Pedro Lucas Bustos, responsable de promoción de la Investigación de la Fundación para la Investigación Biosanitaria de Andalucía Oriental (FIBAO), al que agradecemos su colaboración y que nos haga reflexionar sobre la presencia de las instituciones públicas en el entorno digital y medios sociales.

 

En la sociedad actual, el entorno digital ha revolucionado las nuevas formas de relaciones y comunicación entre las empresas y las personas. Por lo que se configura un escenario vital, dinámico y con presencia de millones de ciudadanos, en el que la reputación online se ha transformado de una necesidad a un requisito imprescindible para cualquier acción de carácter emprendedor, profesional e institucional.

Las administraciones públicas del estado no pueden obviar este nuevo escenario donde los ciudadanos y las empresas comunican, expresan, promocionan, compran, venden, aprenden, enseñan, buscan, informan, sienten y viven. La presencia de la institución pública en el entorno digital es sumamente coherente a la esencia del escenario digital, lo público. La misma esencia de la democracia: la libertad de expresión y la voz del pueblo, aprovechando la inteligencia social a favor de las instituciones públicas.

Existen muchas fórmulas por las que acercar las instituciones públicas al ciudadano a través de internet, desde tener un portal web que fomente la participación ciudadana y que maximice la accesibilidad y claridad de sus contenidos al tipo de usuario que frecuentará la web, hasta lo más importante en la actualidad, la presencia en los medios sociales de comunicación digital, las conocidas como redes sociales.

No se trata de estar en todas las redes sociales, cada institución pública debe seleccionar con anterioridad cual es la que mejor se adapta a sus necesidades. Este proceso de selección debe realizarse con criterios que se deben definir de manera clara y concisa, y orientados a qué publico se van a dirigir y el objetivo a perseguir.

Obviamente es necesario establecer unas normas de uso de las cuentas de las instituciones públicas, pues en definitiva quien habla es la institución y no el profesional que está detrás. Bajo mi punto de vista, deben ser unas normas muy generales que en ningún caso resten o impidan la capacidad de creatividad e innovación que permiten este tipo de medios. No obstante estas normas deberían estar muy claras y matizadas para la gestión de crisis.

Es cierto que en este último año, hemos podido ver como muchas administraciones públicas se han apuntado al carro de las redes sociales. Muchas lo han planteado muy bien desde el principio como es el caso de la Red Salud Andalucía, el Gobierno del País Vasco, el de Cataluña o el Hospital San Juan de Dios, entre otros. Pero ¿existen instituciones públicas con presencia en las redes sociales, sin criterios comunes de comportamiento y comunicación? Posiblemente sí, y esto les pueda suponer futuros problemas a los profesionales que están detrás de esas cuentas y a la propia institución en sí, al no existir unas pautas generales que guíen su uso. Además una guía de uso, restaría el miedo de los profesionales con estas herramientas de comunicación, posibilitando una relación más espontánea y creativa que fomentaría el cambio que necesitan muchas de nuestras instituciones públicas.