RSS y agregadores de fuentes: navegando por Internet de forma eficiente

Hasta hace unos años, cuando el contenido de una web nos parecía interesante y decidíamos seguirla, enlazábamos su dirección en los favoritos, de tal forma que podíamos recuperarla fácilmente, sin tener que recurrir continuamente a un buscador. Sin embargo, esta forma de navegar es poco eficiente cuando seguimos muchas fuentes, ya que nos obliga a ir visitándolas, una por una, para comprobar si han actualizado los contenidos.

La transformación de Internet en un entorno social, de interacción horizontal entre autores y usuarios ha sido posible por la aparición de un gran número de herramientas, algunas de las cuales han sido adoptadas con rapidez y gozan de gran popularidad. Una de las más extendidas es el RSS, siglas de Really Simple Syndication, que permite una fácil redifusión de los contenidos mediante el uso de aplicaciones denominadas agregadores de fuentes (feeds en inglés). El uso de los agregadores ha invertido el proceso de búsqueda de información, haciendo innecesaria la navegación para conseguir nuevos contenidos. Ahora, basta estar suscrito a las fuentes de nuestro interés y cuando se produzca la actualización, ésta será incorporada al lector de feeds que utilicemos. La fuente enlazada es habitualmente una página web (el periódico que solemos leer, un blog que nos gusta, una revista científica…) pero el RSS permite suscribirnos a todo tipo de contenidos como vídeos, fotografías, podcasts, comentarios hechos a la entrada de un blog, noticias y, en general, cualquier cosa que se publique en Internet, independientemente de su formato.

Existen dos tipos fundamentales de agregadores de fuentes: los agregadores, propiamente dichos y las extensiones o complementos para los navegadores más habituales (Chrome, Mozilla). Los más populares –de momento- son los primeros y consisten en una aplicación diseñada ad hoc para suscribirnos a las fuentes que más nos interesan. El más conocido es Google Reader el cual, además de permitirnos leer la información, nos permite compartirla en las redes sociales más populares, enviarla por correo electrónico y etiquetarla. Un sistema de etiquetas bien diseñado hará posible una fácil recuperación de la información guardada mediante el buscador que integra la aplicación. Algunas alternativas a Google Reader son Netvibes o Feedly aunque existen centenares de opciones. Una vez que incorporado este innovador concepto a nuestro quehacer diario, solo tendremos que buscar cuál se adapta mejor a nuestras necesidades.

Parte del éxito de los agregadores se debe a su rápida adaptación a la era post pc en la que nos encontramos, habiendo versiones de un mismo programa para nuestro ordenador, smartphone o tableta. Los lectores de feeds han encontrado en la comodidad de las tabletas un importante aliado habiéndose desarrollado aplicaciones específicas, como Flipboard y Google Currents que explotan todo su potencial gráfico mejorando la experiencia de usuario.
El uso cotidiano del RSS y los agregadores de fuentes implica una nueva forma de estar informado, mucho más atractiva, rápida y eficiente. Como puedes ver, constituyen todo un mundo de posibilidades con multitud de oportunidades para captar y gestionar la información de nuestro interés y todo ello, con una menor inversión de tiempo y esfuerzo. Si aún no los utilizas, te animamos al cambio. Verás qué diferencia.