Prólogo

La dureza del día a día que vivimos en estos últimos años quizá está provocando que apenas seamos conscientes del cambio de modelo social sobre el que basábamos nuestra convivencia contemporánea. Hay hasta quienes aventuran que lo que estamos alumbrando es en realidad un cambio de época, con una sociedad cada vez más conectada, más abierta, más participativa, más consciente de la necesidad de diseñar nuestra civilización de un modo distinto al que nos ha traído hasta aquí.

El papel de internet como catalizador del cambio social está siendo determinante y por ello el Sistema Sanitario Público de Andalucía no puede permanecer ajeno, tanto desde el punto de vista de una administración pública al servicio de la ciudadanía como desde el prisma de una organización de personas que gestionan un ingente caudal de conocimiento, talento e innovación.

Acostumbrados a una adaptación constante, el Sistema Sanitario Público Andaluz es una organización viva, que se está transformando desde un sistema jerárquico vertical hacia una red distribuida de unidades de gestión clínica, una estructura muy parecida a la propia configuración de Internet.

Por otro lado, los medios y redes sociales constituyen un espacio único para escuchar a la ciudadanía, sus ideas y opiniones respecto a los servicios que brindamos, sus propuestas para mejorar la calidad de nuestro trabajo o tejer la participación social, una de las bases del Gobierno Abierto. De igual manera, para el conjunto de profesionales que trabajamos en el Sistema Sanitario Público de Andalucía, las redes sociales pueden representar un mundo de oportunidades de colaboración, aprendizaje, innovación y desarrollo profesional.

Esta guía intenta ofrecer apoyo y estímulo para que tanto los centros sanitarios del SSPA como sus profesionales hagan uso de estas herramientas y aprovechen al máximo su potencial, en un marco de orientaciones básicas y revisables periódicamente.

Es un desafío doble, interno y externo. Interno porque tendremos que construir este cambio cultural dando más protagonismo a las personas, al trabajo y aprendizaje colaborativos y a los mecanismos de participación efectivos, a la par que incorporar en los sistemas y canales con base en las TIC el soporte adecuado para dar respuesta a estos retos. Y externo porque supone abrirnos a la red de forma mucho más transparente y proactiva, en una manera en la que no estamos acostumbrados pero que ya no es optativo. Todo ello representa no sólo una gran responsabilidad, sino un renovado compromiso con la sociedad a la que debemos nuestra fortaleza y nuestra existencia.

María Jesús Montero Cuadrado
Consejera de Salud y Bienestar Social
Junta de Andalucía