seguridad

Debemos ser conscientes de los riesgos que pueden afectar a nuestra privacidad.
La rápida evolución de Internet está haciendo que usemos, para comunicarnos, nuevos medios que nos son desconocidos y que ante esto, en ocasiones, respondemos haciéndonos eco de noticias que son falsas.

Hace unos días Olga Navarro creadora de la red Tekuidamos 2.0 contó en uno de sus reconocidos tekus con Manuel Jimber responsable de Seguridad de la Información en el Hospital Reina Sofía de Córdoba, quien disertó sobre leyes y pacientes, haciendo especial hincapié en los derechos, obligaciones y responsabilidades de usuarios, administradores y moderadores en el entorno de la Web 2.0.

Continuamos con la serie de vídeo presentaciones que abrimos la pasada semana. En esta ocasión contamos con Manuel Jimber, responsable de seguridad de la información del Hospital Reina Sofía de Córdoba, que nos habla de la importancia de contar con unas políticas claras y definidas en materia de seguridad y privacidad (y de aplicarlas).

Cualquiera de nosotros maneja diariamente un gran número de contraseñas que nos permiten acceder al ordenador del trabajo, el correo corporativo, el personal, o cualquiera de las redes sociales. Esta incómoda realidad puede provocar que, por un lado, olvidemos alguna de las contraseñas y no podamos acceder a la web o servicio deseado o que, para evitar lo anterior, bajemos la guardia en lo que a la seguridad se refiere y utilicemos una única contraseña para todo o contraseñas cuya fortaleza es insuficiente.

En un post anterior, tratamos el interesante tema de la generación de contraseñas seguras y su uso eficaz. Hoy, vamos a centrarnos en los programas de gestión de contraseñas cuya principal utilidad consiste en la capacidad de generar contraseñas de gran fortaleza -que no necesitamos memorizar- puesto que rellenan de forma automática los formularios de las webs protegidas con un nombre de usuario y una contraseña.

Una contraseña o clave (en inglés password) es una forma de autentificación que utiliza información secreta para controlar el acceso hacia algún recurso. Aunque el hombre ha utilizado desde siempre las contraseñas, ha sido la era tecnológica la que ha hecho que su presencia en nuestra vida cotidiana sea constante. Así, las usamos comúnmente para controlar nuestro acceso a ordenadores protegidos, teléfonos móviles, cajeros automáticos, etc. Y dentro de un ordenador, las contraseñas se utilizan para conectarnos a nuestra cuenta de usuario, correo electrónico, bases de datos, redes, páginas web y un sin fin de servicios cuyo acceso está restringido.